Diccionario del Perreo · Las 149 palabras
Cangri
Individuo muy respetado que representa el poder, la astucia y el éxito.
Excelente, de la mejor calidad.
Origen
¡El diablo! Sabes tú que este palabreo nació en los pasillos del poder gringo, ¡a webo! Viene del inglés congressman, o sea, un pinche congresista, un tipo encorbatado que mueve los hilos. El barrio de Puerto Rico agarró esa vuelta y la escupió retocada. Primero la mutaron a cangrimán, pa referirse al que tenía poder y labia, al que resolvía. Y como en la calle todo va rápido, la cortaron a cangri. Así, le quitaron lo político y le metieron flow: un símbolo de poder que no se gana con votos, sino a punta de respeto y talento.
El manifiesto
Pa ser un cangri no hay que traer el blinblin más cabrón ni tener a todas las yales del club. El verdadero se forja en la calle, con el sudor de la frente. Es el arquetipo que vio la pobreza de cerca, y en vez de quedarse tirado, se levantó a josear y hacerse compa de su destino. Un cangri es mitad bandolero, mitad hombre de negocios; tiene la astucia del que conoce la necesidad y la visión del que va a tragarse el mundo. Cuando el cangri habla, no tiene que gritar pa que todos se callen y lo oigan, porque su palabreo es ley y su flow, la biblia.
Simplemente el Cangri
Si hay un nombre que está amarrado a la palabra cangri, es el de Ramón Luis Ayala Rodríguez, el mismísimo Daddy Yankee. Este cabrón se ganó el título en el fuego del caserío. La calle intentó apagarlo a los 17, cuando le metieron varios plomazos que lo dejaron en intensivo. Sobrevivió y se convirtió en un estratega, un “zorro viejo” que vio cómo la industria se confiaba y se los comió a todos vivos. Fue el público el que empezó a llamarlo el Cangri, porque le sobraba el respeto. Y él, más listo que un tiguere, se adueñó del apodo y lo convirtió en su marca.
El panteón de los cangris
Este no es un listado cualquiera, es el combo de los que partieron la historia del reggaetón. Vico C, el Filósofo: No necesitaba apodos de rey porque él era la conciencia del barrio hecha rap. Tego Calderón, el Abayarde: Pura clase, el negro que le pintó la cara a medio mundo con su sabrosura. Daddy Yankee, el Cangri: El tipo que agarró la palabra, la pulió y la convirtió en su corona. Don Omar, el Rey: No hay cangri sin un rival a su altura, y ese es el Rey del perreo, el de la voz que te obliga a bajar hasta el piso. Héctor El Father: Si Yankee era la estrategia y Don Omar la realeza, Héctor era la calle en su estado más puro y sin cortar.