Enamorada
-¡Ay hermana, estoy tan contenta!/-Mmm, qué raro-/¡Ay, ay, siento que lo quiero, es tan guapo!/-Humm, ¿cuándo dices que lo conociste?/-¡Ayer, hermana, fui a bailar al Mama Rumba y de pronto!… ¡ay, fue tan bonito! … salió de la nada, guapísimo, con un traje muy caro, todo de negro y...<a class="continue-reading-sm" href="https://www.diariodeunchicotrabajador.com/2010/02/enamorada/"/>sigue leyendo</a>
ENAMORADA
de Alejandro Carrillo
-¡Ay hermana, estoy tan contenta!
-Mmm, qué raro
-¡Ay, ay, siento que lo quiero, es tan guapo!
-Humm, ¿cuándo dices que lo conociste?
-¡Ayer, hermana, fui a bailar al Mama Rumba y de pronto!… ¡ay, fue tan bonito! … salió de la nada, guapísimo, con un traje muy caro, todo de negro y… ay, se abrió pasó entre la gente y sin quitarme la mirada de encima se acercó… ¡se acercó a mí, hermana! ¡puedes creerlo? ¡Fue como en una película! … me dio la mano y me invitó a bailar…
– No puedo creerlo, otra vez lo mismo ¿y el último, cuanto te duró, dos semanas?
-¡No hermana, no, no me entiendes! ¡Este si es el bueno, hasta parece actor de telenovelas… ay, si, ya sé, se parece a William Levy! Y me miró a mí, sólo a mí, hermana… y lo mejor es que va a venir por mí… ¿qué hora es?
-Las siete
-¡Ay, ay, ya debe de estar por llegar! ¡ay por Dios, es tan guapo, tan… estoy tan nerviosa!
-Tranquila, cálmate, respira profundo…¿Te acuerdas del que se parecía a Jonhy Deep pero sin dientes, y del que era idéntico al vampiro de crepúsculo pero región 4?
-¡Oye, oye, ya viene… y te equivocas, el no es así… mira, ven, asómate… oigo el coche, es él! ¡Lo ves? ¡Ves su coche! Tiene dinero, dime, ¿es eso un Audi o estoy loca? …hasta tiene chofer, ay, ay.
-Si, está bien, es un Audi
-Pues es él…mira… ¡ay… estoy temblando, mira, ya sale…!
-…hummm… ¿es él, ese?
-¡sí, sí, ese, mi William Levy!
-Pues si, se ve que tiene un buen traje, y dinero y… tal vez sea guapo pero… ¿estás loca?
-¡Qué! ¡Qué quieres? ¡Por favor, no arruines mi momento… maldita bruja, siempre me has tenido envidia!
-¡Pero de veras no lo ves, estás ciega?
– ¡qué, qué te pasa, qué!
-¡Pero si sus piernas son más cortas que las del perro, y sus manitas son menos de la mitad de las mías… ¡ no me chingues Carmen, es un pinche enano!
-¡No, no, déjame, por favor, no me arruines esto, bruja, bruja, mira, ya toca la puerta…voy a abrirle, estoy tan nerviosa!