Bestiario: El perro callejero
A partir de ahora, cada que me sea posible, agregaré un animal a este Bestiario electrónico que, a la manera de los bestiarios de la edad media, o la de los bestiarios mexicanos, como el maravilloso de Juan José Arreola, o el albúm de zoología de José Emilio Pacheco, intentará retratar a algunos animales extraños que me interesan especialmente...<a class="continue-reading-sm" href="https://www.diariodeunchicotrabajador.com/2011/02/bestiario-el-perro-callejero/"/>sigue leyendo</a>
A partir de ahora, cada que me sea posible, agregaré un animal a este Bestiario electrónico que, a la manera de los bestiarios de la edad media(aquí hay uno), o la de los bestiarios mexicanos, como el maravilloso de Juan José Arreola (bájenlo aquí), o el albúm de zoología de José Emilio Pacheco, intentará retratar a algunos animales extraños que me interesan especialmente.
Para empezar, mi animal favorito de todos los tiempos: El perro callejero. La idea, además del primer esbozo que hago del animal, es que ustedes me ayuden a mejorarlo, así que cualquier comentario o dato para enriquecer la información que he encontrado sobre este curioso animal, será muy agradecida aquí abajo, en la sección de comentarios. ¿Que me faltó decir de hermoso este especímen?
El PERRO CALLEJERO
El perro callejero es un especialista en viajar. Su pelaje y sus patas, duras como cortezas, han sido diseñadas genéticamente por especialistas, mezclas de los mejores perros al rededor del mundo. Tienen unos ojos vivaces y rápidos que les permiten internarse en las avenidas más peligrosas y esquivar a los coches que pasan como bólidos queriendo atropellarlos.
Son muy fuertes y están preparados para pasar largas temporadas sin alimento, comiendo apenas los pedacitos de las tortas de piernas y milanesa (más delgadas que el papel) que caen de las torterías callejeras.
No son tan insoportables como los poodles o los chihuahueños (que se conforman con una vida llena de quejas y chillidos juntos a los pechos de sus dueñas anoréxicas en Polanco) y su sistema digestivo es tan avanzado que pueden sobrevivir casi sin agua, lamiendo los restos de los charcos de las banquetas.
Lo mejor de todo, y la característica por la cual son tan preciados, es porque nunca se dan por vencidos, y sin importar que alguna gente en la calle (de la que les tienen envidia), les tiren aceite hirviendo, o los insulten y pateen, ellos siempre siguen buscando hasta encontrar alguien con quien compartir su cariño, y mover la cola con su perruno corazón agitado y babeante, porque saben que lo verdaderamente importante, más allá de su diseño exclusivo, o de los padecimientos que puedan sufrir, es el amor.
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