El Aletz

Escritor. Aprendiz de boxeador. Bellako onírico. Punk imaginal

El cantante y el ciego

Hoy de camino en el metro para ver una presentación de danza contemporánea vi algo que me asombró: Un señor de unos sesenta o sesenta y cinco años cantaba una canción triste, que decía algo como que en la vida, si uno no tenía un amor, se caería con las esperanzas rotas. En dirección contraria otro señor, más o menos de su edad pero completamente ciego, tropezaba con la personas; se abría paso diciendo: “estoy ciego, no puedo trabajar, por favor ayúdenme”. Apenas podía estirar la mano porque chocaba con la gente, tal vez no tenía mucha practica, se notaba la diferencia con los ciegos más experimentados que pasan de vagón en vagón sin contratiempos.
El señor ciego seguía caminando hacía el señor que cantaba sin darse cuenta que sus palabras tapaban su canción. Cuándo ya estaba más cerca el señor que cantaba se calló y dejó que el ciego hablara. Me puse algo nervioso, pensé que el cantante le reclamaría por no poner atención, no dejar que terminara y hablar al mismo tiempo que él; en lugar de eso él cantante, igual de pobre que él ciego, conmovido, se sacó una moneda de diez pesos de su bolsa y la puso en su mano. Después caminó en sentido contrario al ciego. Varias personas sacaron dinero de sus bolsillos y se lo dieron al cantante. Me gustó ver como funciona la vida. El cantante, aunque no tuviera y sin esperar nada, no se olvido de dar, y la vida, a cambio, no se olvido de darle también.

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Por ElAletz Archivado bajo: Diario de un chico trabajador Etiquetado con: compasión, generosidad, historias, metro 20 febrero, 2009

Comentarios

  1. Rova dice

    15 febrero, 2009 en 12:59 pm

    si men efectivamente le dio una moneda al ciego …ojala todos tuvieramos la misma humildad y la misma forma de ver al mundo felicidades por tu blog, te admiro

  2. Emi dice

    16 febrero, 2009 en 1:00 pm

    hola ale, está muy padre y que bueno que lo escribiste por que fue una gran experiencia.
    Motivándote a que sigas escribiendo en tu blog y que seas el mejor escritor, te comento.
    Emi

  3. Ricardo Coronado dice

    25 marzo, 2009 en 12:58 pm

    Increible!!!!! Felicidades, señor, como siempre, su lírica sigue siendo fluida, sencilla, y muy recomendable. Nos seguimos leyendo,mi qerido Carrillo Rosas!!!!

  4. sarita burelo dice

    17 diciembre, 2009 en 11:53 pm

    me parece muy interesante esta anecdota, pues que valores escribes tan importantes que creemos a veces perdidos y los encontramos en cosas tan sutiles de la vida como estos detalles…. felicidades!!!! he leido ya algunos de tus blogs y sinceramente me parecen muy interesantes!!!! 😀
    Sarita!!!!
    PD: a veces la vida parece injusta pero un momento así nos hace descubrir que es mas justa de lo que creemos…. : )

  5. Ale dice

    18 diciembre, 2009 en 2:50 pm

    Sarita: ¡Gracias por tu comentario!
    No dejes de opinar cada que quieras, tus comentarios sirven y nutren al blog.

    Sí, fue chido haber vivido eso. Acabo de volver a leerla y todavía me emociono.

    Un abrazo.

    Ale

  6. sarita burelo dice

    20 diciembre, 2009 en 10:40 pm

    que gusto pues asi es como debe sentirse uno aparte esto que vives es lo que como escritor te ayuda a ser mas grande entre mas expreciencias mejor 😀
    xoxo!!!! 🙂
    Sarita!

  7. Lil dice

    10 enero, 2010 en 7:19 pm

    …o tal vez ya es estrategia para que las personas, conmovidas, aflojen una lana… en esta vida todo puede suceder…